Une communauté inter-congrégations à Tanger
Les trois sœurs qui formerons la communauté internationale de Tanger (Mila, Inma, et Maria-Angel Ursuline de Jésus) nous avons toutes les trois l’expérience d’un engagement près des plus démunis, au sein de l’association Pour les Droits Humains d’Andalousie.(…)

Les émigrés de l’Afrique subsaharienne en route vers l’Europe passent par le Maroc, pays voisin, à la fois frère et étranger. L’accueil chaleureux de la communauté chrétienne de Tanger et de son archevêque, sont pour nous des signes palpables de l’universalité de l’Eglise. (…)
A Tanger, nous vivrons notre mission communautaire en tissant nos différents charismes, tout en gardant des contacts fréquents avec notre congrégation et notre communauté de référence.
Nous vivons ce temps de préparation comme une expérience d’Annonciation.
Vous souhaitez envoyer un mot d’encouragement à Sr Maria-Angeles Marco, cliquez sur email
The new international community in Tanger
We, the three sisters who make up the new international community in Tanger, (Mila, Inma, and Maria-Angeles Marco, Ursuline of Jesus) all three of us have had an experience of commitment close to the most impoverished, through the Association for Human Rights in Andalousie. (…)
Immigrants from subterranian Africa en route to Europe, pass through
the neighbouring country of Morroco, a country which is at the same time ‘brother and stranger.’
The warm welcome of the Christian community of Tanger and its Archbishop are for us palpable signs of the universality of the Church.(…)
In Tanger, we live our community mission according to our different charisms always keeping frequent contact with our congregation and our community of reference.
We live this time of preparation as an experience of Annunciation.
If you wish to send a word of encouragement to Sister Maria-Angeles Marco, click onemail. She will receive your message.]
Iniciando la marcha

En un mundo cambiante, la vida religiosa busca como dar respuesta a los nuevos retos. La interculturalidad, la interreligiosidad, la intercongregacionalidad, son retos apasionantes que alumbran comunión. De la mano de la emigración, herida sangrante de nuestro tiempo que evidencia las diferencias e injusticias del mundo, nos adentramos en ellos, tras pedirle como Moisés a Dios: co“Si no vienes túcon nosotras, no nos hagas partir de aquí”. Y hemos escuchado de Él: “Yo mismo iré con vosotras y os daré descanso” (Ex.33, 14-15).
Lo que vivimos y donde vivimos no es neutro. Todo nos va haciendo y Dios habla en los acontecimientos.
Las tres hermanas que formamos la comunidad intercongregacional de Tánger, Mila (Compasión), Inma (Vedruna) y MªAngel (Ursulina), venimos marcadas por el estilo de las comunidades de inserción y hemos contactado en el trabajo práctico a favor de los más desfavorecidos en la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía. Así, la presencia en la calle en la denuncia pública, el trabajo amplio en red y el salir al encuentro del otro, se han hecho ya estilo en nosotras.
Venimos con el bagaje de la riqueza de nuestras identidades religiosas, nuestras experiencias misioneras que nos han hecho y madurado, y con el deseo de ser signo de comunión, en nuestras congregaciones, y en esta tierra bendecida por Alá.
Marruecos, país emisor y de tránsito de migrantes, que cuenta con tres millones y medio de sus conciudadanos viviendo fuera de sus fronteras, y país tapón de la inmigración subsahariana que sube hacia Europa; país vecino, hermano y extraño a la vez, lugar de encrucijada, nos acoge y abre sus puertas. En Tánger optamos por la diversidad y la complementariedad comunitaria, convencidas de que la misión es única y compartida en el entretejido de diferentes carismas, conservando cada una la riqueza de nuestra propia familia religiosa. Mantenemos con nuestras congregaciones y comunidades de referencia contactos frecuentes y comunicación fluida. Ellas, la Comunidad de Ursulinas de Málaga, la Comunidad de la Compasión de Cádiz y la Comunidad Vedruna de Puerto Real, nos apoyan y alientan.
En este tiempo de preparación e inicio, nos reconocíamos en una experiencia de anunciación. “Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen llamada María…”. También nuestra llamada estaba contextualizada, se producía en un tiempo y un lugar concreto. En este momento, marcado por la herida de la emigración; en esta ciudad, Tánger, lugar de encuentro de culturas; a estas congregaciones, que viven la encarnación y la compasión.

“… Y entrando le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Ella se turbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo:”No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;…”. También nosotras nos turbamos ante los retos que tenemos delante, el reto de la intercongregacionalidad, la interreligiosidad, la interculturalidad… Y escuchamos el “no temáis”.
“…María respondió al ángel: ¿cómo será esto pues no conozco varón?”. Nosotras nos decíamos: ¿Cómo va a ser posible? ¿No ves a quiénes envías? Las limitaciones son evidentes.
“…El ángel le respondió: el Espíritu Santo vendrá sobre ti… porque ninguna cosa es imposible para Dios”. Y con nuestra confianza puesta en Dios partimos y nos arriesgamos. Sólo será posible si es de Dios.
La acogida cálida de la comunidad cristiana de Tánger, con su arzobispo don Santiago Agrelo a la cabeza, son para nosotras signo palpable de la universalidad de la Iglesia. En ella queremos dar lo mejor de nosotras mismas y saber caminar al lado de nuestros hermanos y hermanas más desfavorecidos, con nuestro corazón y nuestra casa abiertos. Os esperamos.
Mila, Imma, M.Angeles