AU FIL DE L’EAU
La riqueza de conocernos
En un tiempo de capítulos parecía difícil lograr un nuevo encuentro europeo para la convivencia y el conocimiento mutuo. Sin embargo la propuesta era atractiva y refrescante y no podíamos dejar pasar esta ocasión , cada momento es importante y debemos aprovecharlo. Así que , con mucha ilusión fuimos llegando desde UKI, Italia , España y Francia a Saint Jean de Monts, … “siguiendo el curso del agua”.

Se trataba de un descanso activo orientado a convivir , a conocernos más, a compartir, a disfrutar y disfrutarnos, a profundizar y orar en común, a asomarnos a los rasgos culturales diferenciadores del país que nos acoge, y también a descansar y, de verdad, que hemos hecho todo esto.
• “Siguiendo el curso del agua”, que purifica, que limpia, que da vida, que une pueblos, hemos comenzado cada día pidiendo en nuestra oración “¡Dame de beber! ”, “ ¡Danos de beber!” ´
¿ Dónde está el origen de nuestra sed y de la sed de los hombres y mujeres de hoy?
¿ Qué podemos hacer para que no tengamos mas sed?
• “Siguiendo el curso del agua”, hemos encontrado a las hermanas de la comunidad de S.Jean de Monts a las que tenemos que agradecer que nos abrieran las puertas de su casa con tanto cariño y detalle y a las hermanas de la comunidad de Nantes que igualmente nos acogieron para compartir su tiempo con nosotras.

• “Siguiendo el curso del agua”, hemos caminado por la orilla del mar y por los canales de las marismas intentando conocernos un poco mas, abriéndonos a la otra en un intento de acercarnos, de descubrirnos.

• “Siguiendo el curso del agua”, hemos conocido la historia de comunidades muy antiguas como la de Saint Jean de Monts, presentada a través de un precioso montaje elaborado por Bernadette Chevreau y la de Noirmoutier cuya casa hoy convertida en librería , guarda todos los recuerdos y rincones donde las hermanas pusieron su ilusión y su esfuerzo durante muchos años de misión.
• “Siguiendo el curso del agua”, hemos conocido nuevas formas de misión, desde la oración y reflexión convocada por la parroquia en la playa, hasta el camping interreligioso o los encuentros de jóvenes voluntarios para trabajar con niños durante el tiempo de vacación.


• “Siguiendo el curso del agua”, nos hemos refrescado en la alegría de lo nuevo, en la admiración de la belleza, en el descubrimiento de lo desconocido, en la sorpresa del dar y del darse que brota de o mejor de cada una.
Muchas gracias a las hermanas de Francia que han preparado con todo detalle e ilusión este tiempo y nos han ayudado a comprobar, una vez más, que paso a paso es posible ir haciendo camino.
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