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¿Quieres Vivir en Comunidad Religiosa?

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P. José Angel FILIPINO, Hijo de Maria Inmaculada

El P. José Angel FILIPINO, fue ordenado presbytero en díciembre del 2009. Está responsable de la comunidad FMI de Valle de la Pascua en Venezuela. y comparte la animación de la parroquia de la Santissima Trinidad, a cargo de los Hijos de Maria Inmaculada. Las fotos que adornant el texto provienen de los nuevos vitrales de dicha parrochia.

¿Quieres Vivir en Comunidad Religiosa?

Tres cosas importantes

Siempre que tenía una dificultad me decía a mí mismo, ciertamente que para vivir en comunidad religiosa, debemos tener en cuenta tres cosas importantes que nos ayuden a optar por Jesucristo desde la vida religiosa: una es querer amar a quien no conoces (el hermano); la segunda es aprender a conocerlo y la tercera es aceptarlo con todo lo que has conocido de él.

Mi hermano es a quien no conozco

Anunciación

Mi hermano es a quien no conozco en la vida religiosa y puedo tener la oportunidad de conocerlo. La vida en comunidad es muy hermosa, pero no todo el mundo está preparado para vivirla, claro, se puede hacer el intento, pero el camino no está lleno de nieve precisamente, para poder encontrar las pistas que me dirán si puedo lograr entregar mi vida a un estilo especifico de vida religiosa.

Debo aprender a amar

Cuando nos lanzamos a recorrer este camino de vida, tenemos que tener en cuenta, que voy a enfrentarme con otros que también quieren conocer su vocación religiosa u otros que ya lo han recorrido. Entonces tengo que saber que debo aprender a amar aquellos que voy a empezar a conocer, cosa que no es tarea fácil, porque cada uno de nosotros vamos a tener maneras de pensar, de actuar, y hacer las cosas. Y cuando yo no estoy dispuesto a amar aún en contra de mis propios prejuicios con el otro, entonces más que sentirme feliz de vivir un estilo de vida por Cristo; me voy a sentir infeliz, y diré: que los demás no sirven o que yo no sirvo, o que hoy no se puede vivir de esa manera; y así buscare cuantas cosas sean necesaria para justificar el no poder encontrar sentirme feliz en una comunidad religiosa.

Amar a Cristo en mis hermanos

Bautismo de Jesús

Ahora cuando tomamos las cosas con calma y pensamos que he optado por seguir a Cristo en un carisma y estilo de vida religiosa, entonces, de una u otra manera, debo aprender a amar a Cristo en mis hermanos de comunidad.

En una comunidad hay cosas hermosas

En una comunidad hay cosas hermosas, hay oración, corrección, amistades, formación, trabajo, carisma, espiritualidad, y yo diría que hasta comodidad, todas estas cosas las puedes encontrar en una comunidad religiosa, y ellas te harán más humano, darán un toque de esperanza a tu vida.

Vas a encontrar con quien pelear

¡Ah! pero hay otras manifestaciones en la vida comunitaria que no dejan de ser importantes y son las que te ayudarán a fortalecer tu vivencia comunitaria aunque no lo parezca. Si lo que querías era esconderte de las peleas con tus padres, con tus hermanos, o porque ellos eran diferentes a ti, entonces te has equivocado, porque en la vida religiosa vas a encontrar con quien pelear; vas a encontrar quien haga y diga cosas que no te gustan; vas a encontrar quien se levante con la cara como que comió limón y ni siquiera te salude; encontraras quien te caiga pesado por como es, habla, mira, camina, y así un sinfín de cosas.

La opción por Cristo

Transfiguración

Estos aspectos que parecen negativos en la vida religiosa debemos aprender a soportarlos pero no solo por soportar sino soportarlos por purito amor, es la opción por Cristo. El amor por Cristo, en El y con El nos hace “aguantar, creer, esperar y soportar”1Co, 13,7. Este amor por Cristo nos impulsa a ser pacientes con mis hermanos, que no hacen las cosas como yo quiero; a servirle haciendo lo que debo hacer y estar dispuesto a tenderle la mano al otro; este amor no es envidioso, no es querer ser mejor que los demás, más bien tomar de él todo lo que me edifique; el amor por Cristo no busca interés propio, sino que todo lo que le ocurra a mi hermano me interesa y acojo sus penas y alegrías; este amor no se irrita, si él me corrige no debo enojarme ni verlo como mi enemigo; el amor no ofende, las malas palabras que decimos hieren al hermano y ese tipo de herida cuesta cicatrizar; por eso el amor es también perdón, el mismo perdón lleno de transparencia y misericordia que recibimos del Padre en el sacramento de Reconciliación. Dice la primera carta de Pedro: “Por eso alégrense, aunque por el momento tengan que soportar pruebas diversas” 1Pe 3,6.

No debemos tener miedo

Lo importante de esto, y hay que tenerlo presente, es que no debemos tener miedo como decía el Beato Juan Pablo II, miedo de entregar mi vida a Cristo, aún en estos tiempos en que parece que los avances tecnológicos de la vida nos consumen. Hoy más que nunca necesita Jesús de ayudantes en su mies y uno de esos puedes ser tú, y por miedo dejas de experimentar la ternura de tu hermano Jesús. No te preocupes por cuán difícil puede ser vivir en comunidad; todas las dificultades se hacen ligeras si aprendemos a amar a nuestros hermanos como el mismo Jesús nos ha amado y nos seguirá amando. No creamos que los Apóstoles que siguieron a Jesús no tenían problemas en sus comunidades, la comunidad también se presta a corregir las dificultades que se tienen en la convivencia, “Si tu hermano te ofende, ve y corrígelo a solas” Mt. 18,15.

Ser mejor "hermano "

Cena

Cuando ya has vivido muchas experiencias positivas y negativas junto con tus hermanos es cuando debes empezar a ayudarlo a ser mejor hermano cada día. La intención no es cambiar al otro o que te cambien; es más bien, vivir con lo positivo y negativo del otro y sacar provecho de eso para el bien de la comunidad y el tuyo propio. Ya conociendo a mi hermano debo aprender a perdonar y a pedir perdón, a conversar, a dejar el orgullo, a madurar mi vida común.

Solo amando y conociendo a mi Hermano Jesús

puedo amar y conocer a mi hermano de comunidad, una vez que conozco a mi Jesús y a mis hermanos de vida común, es cuando voy a dejar de levantar juicios contra él, debo hacer más bien correcciones que lo ayuden y me ayuden a mi también; será tan grande el conocimiento que adquiero que hasta dejare de bajar la maleta del closet para marcharme porque no soporto mi comunidad y no soporto a mi hermano de comunidad.

Arriesgarte por Cristo

Pentecostés

Ves lo importante de tener el propósito de amar y conocer, porque justamente con estos dos vamos a saber incorporar el ser de mi hermano en mi vida y será más fácil aceptarlo tal como él es; sólo que ayudándolo no a cambiar, sería más bien a moderar y con el tiempo veras que solo desaparece lo que tanto me desquiciaba de él. Creerás que te meto miedo diciéndote esto, pues no, solo que sepas arriesgarte por Cristo, de todos modos en cualquier espacio de tu vida vas a tener complicaciones y si no te has dispuesto a conocer a Jesucristo, entonces te será dificultoso enfrentarte con las espinas de la vida. Si te entregas a Dios y a tus hermanos con la intención de ser feliz haciéndolos felices, veraz que no hay egoísmos ni obstáculos que te puedan separar del amor de Dios. Así ya estarás amando, conociendo e incorporando a Cristo que tanto te ama.
“Si ustedes aman solo a quienes los aman, ¿Qué premio merecen?”

QUE TE SEA PROVECHOSO

Hermano José Ángel FILIPINO, fmi,
communauté de Valle de La Pascua
23 février 2012