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Mokong : primeras impresiones

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Sr Anne-Marie lleva ya 25 años en Camerún. Ahora se encuentra en el Norte de Camerún que no tiene casi nada en común con el sur.

Actualmente hace frío en este lugar, por la noche, por la mañana. El "harmattan" sopla estos días y la atmósfera está muy seca, todo empieza a revestirse de un pequeño velo de polvo: las montañas que nos rodean, los árboles, los muebles, las amantes de la limpieza tendrán que soportarlo. Puede hacer mucho calor a mediodía si sale el viento.

La casa de la comunidad

El Extremo Norte de Camerún

Sí, tierra de extremos: la región es árida, piedras, piedras por todas partes y no pequeñas precisamente, basta con ver los bloques detras de nuestros "boukarous". Tenemos que caminar siempre sobre una arena basta. El cultivo es muy difícil en un suelo pobre, la lluvia escasa, estamos en zona desértica. Y, sin embargo, el obispo decía el otro día que en el último censo, la región es la segunda en cuanto densidad de población después de Douala: más de 100 habitantes por Km² ! ¡Sólo ha llovido una vez desde mi llegada ! ¡La próxima lluvia será, sin duda, para finales de abril!
Las primeras cosechas se acabaron a finales de noviembre. Plantamos el mijo de estación seca: en noviembre hacía un sol de plomo, salimos rápidamente por la mañana, por la llanura que normalmente atravesamos para ir a Maroua , y ya estaban en la tarea numerosos trabajadores estacionales : unos cavaban un agujero trazando una línea recta; unos niños echaban en este agujero, lo equivalente a un vaso de agua y algún otro plantaba un brote de mijo (el karal), apilaba la tierra alrededor y ¡a la buena de Dios! Vamos a cuidarlo regularmente; el frescor de las noches basta para permitir su crecimiento, en enero esperamos las primeras cosechas. El verdor de los campos de karal es actualmente impresionanate en medio de la sequía ambiental. Muchos trabajadores estaban allí para poder completar sus propias cosechas, insuficientes para todo el año. Por otra parte, allí donde un riego era posible, hemos plantado cebollas, un cultivo muy rentable para quien sabe gestionarlo. Vemos también a un lado y otro pequeñas parcelas, muy cuidadas, rodeadas de pequeños declives de tierra, de este modo las cebollas pueden crecer bien.

Niños saliendo de la escuela

Un domingo en oración en la selva.

Bertrand, responsable de un sector parroquial invitó a las hermanas a poner un nombre a su último hijo que pronto tendrá mes y medio. Vive en un pueblecito del que es responsable de la animación cristiana y la promoción humana. Vamos a la oración dominical. La capilla tiene paredes de "parpaings", un un tejado mitad chapa, mitad paja. Por el suelo la misma arena que en todos los sitios, algunas filas de "parpaings" debidamente cimentadas sirven de bancos en las primeras filas, por la parte de atrás unas piedras aquí y allá. En las paredes, una Cruz, algunas imágenes, los "Coop’monde (ACE)" han escrito en un cartón el eslogan de la nueva campaña del año: «Amigos solidarios: ¡construyamos un mondo mejor!» Entramos en procesión a la Capilla. La oración es toda en "mofou" ; muy bonita : los niños, las mujeres, los jóvenes animan por turnos : se juntan las voces, los instrumentos que tocan las mujeres, las maracas, los tambores...una preciosa armonía. Me impresiona el recogimiento de todos, los ojos bajos de muchos hombres.
Al terminar la oración, Bertrand invita a su mujer a venir delante con su bebé, (es la primera vez que sale después de haber dado a luz). Con gran sorpresa por mi parte, Bertrand me invita a venir a hacerle a su hijo la señal de la cruz (diciendo, por supuesto, una oración en voz alta) me llegó al alma esta delicadeza. Hizo lo mismo con su mujer y con los otros catequistas que estaban allí. De momento no le bautizan, pocos son los niños a quienes bautizan siendo todavía bebés.

En el dispensario de Moho, a las 21 h

Una tarde una de nosotras tenía que recibir un tratamiento para el paludismo. Fuimos a Moho, donde de encuentran los protestantes. El dispensario se caracteriza por su organización, por su limpieza. Aquella tarde, había muchos enfermos : algunos se instalaron fuera, bajo de un mosquitero cuando podían. A la entrada de la sala de la consulta, una niña muy pequeña lloraba en los brazos de su mamá. La enfermera le pone una inyección y ni siquiera llora. Se va a morir. Tiene mucha anemia, necesitaría una transfusión pero aquella tarde ninguno de los presentes tiene la sangre compatible con la suya. Nuestra hermana Catherine dice: « ¡Yo, soy donante universal! »

La Comunidad:Catherine, Louise, Fides, Anne-Marie.

Después de comprobarlo le extraen 250 ml e inmediatamente le hacen la transfusión al niño puesto que no hay ningún medio para conservar la sangre.Volvemos a casa y ¡qué alegría al enterarnos al día siguiente, que la niña estaba a salvo! La Providencia nos había llevado hasta allí, justo a tiempo.
Tres semanas más tarde, Catherine que estaba sola en casa tuvo la alegría de ver llegar a Papa, Mama y a la niña, corriendo sin parar, y venían a dar las GRACIAS: con tres hermosos pollos y una hermosa fuente de cacahuetes, una pequeña fortuna. Nos han prometido volver. Han sido para nosotras muchas emociones.

En la escuela católica de Mokong

Niños en la escuela

Nuestra hermana Marie-Louise es directora de esta escuela desde hace dos años. En un primer tiempo fue escuela de padres, confiada a las Ursulinas en 2008, desde la última entrada es una escuela privada católica de la diócesis. Programas, ritmos, maestros...todo está bajo el control del responsable diocesano. La escuela tiene muy buenos resultados, la confianza es tal que el número de inscripciones ha pasado de 200 del año anterior a 306 este año. Los nuevos realizan un test obligatorio con resultados sorprendentes pero son aceptados por todos. Es frecuente estar « desplazados » del CM1 por ejemplo, al CE2 incluso al CE1 o a la SIL. Un chico llegó a decir a nuestra hermana: « ponme donde quiereas, debería ir al CM1, pero, allí la escuela es mala, no conozco a nadie, ponme donde quieras » Se fue contento a la SIL donde trabaja muy bien. Un muchacho de 19 años que llevaba haciendo durante varios años pequeños trabajos en Yaoundé a donde había huido, vino hace algunas semanas a pedir volver a entrar en la escuela. Decía haber abandonado CM1, de hecho apenas tiene el nivel CE1, volvió y fué muy aceptado por los otros chicos y trabaja bien.

Casas en construcción para los profesores.
Catherine y Anne Marie vigilan los trabajos.

He empezado a hacer algunos repasos: un « a todo meter » Muy ingenuamente pensaba que quizás esto se me daría bien, pensaba 2, 3, 4 niños a la vez…Cuando Marie-Louise me habló de CE1, CE2, CM1 juntos, 2 veces por semana, me entró el pánico, sobre todo al anunciarme que tendría unos cuarenta niños en total. Estuve dos veces con los 3 cursos juntos. Si los niños de aquí no tienen nada de la indisciplina, de la agitación de los niños de Francia, tienen verdaderamente ganas de aprender; para que esto sea provechoso, voy a hacer grupos diferentes, será más fácil el hacer leer a todo el mundo y el seguirles a cada uno. He hecho esta experiencia con los CM1 y es mucho mejor.

El sábado 11, Marie-Louise me pidió que animara un pequeño retiro para sus maestros. Siguiendo los textos, hemos contemplado, escuchado a Juan Bautista. Me dió una gran alegría la participación de estos jóvenes, su sencillez en el compartir, el silencio guardado entre ellos durante casi cuatro horas. Dios hace lo demás.

De los poblados mofous en Yaoundé

Dos veces he hablado de los mofous en Yaoundé. En un tiempo evaluábamos a 700... el número de jóvenes (y de menos jóvenes de ahora en adelante) que han abandona la región para ir a ganar si vida a Yaoundé, Douala, Garoua. Tienen amenudo comercio de calzados como Amos o son guardias particulares en casa de particulares como Timothée o van pasando por pequeños trabajos. Esto plantea serios problemas a las familias : si Timothée, Amos y otros envian regularmente dineros a sus esposas y vienen a visitarlas una o dos veces al año (el viaje y los regalos indispensables que traen resultan muy caros) muchos olvidan que tienen una responsabilidad aquí, no envian nada y vienen muy poco, la mujer tiene que arreglárselas con su mundo. Timothée vendrá a rehacer el tejado de los "boukarous" que le corresponden. Amos ha construido una casa tosca que fui a ver el otro día. Es ya un cierto nivel aunque los muebles sean escasos: la máquina de coser de su mujer, un pequeño bar, algunas sillas, en el suelo esteras como en todas las casas, en las habitaciones colchones sobre las esteras como en todas las casas, un baúl para guardar las cosas…

Ya he hablado mucho sobre este hermoso país: pero hasta los montones de piedras desgastadas en medio de las cuales salen arbustos, y hoy día todavía están verdes, y donde maduraba el mijo cuando llegué, son PRECIOSOS.

boukarous

Todavía tendría que hablar del habitat que en un principio me intimidó: cada familia tiene un conjunto de pequeños boukarous para las personas, para guardar a los animales por la noche o en la estación de lluvias, el granero... un todo dentro de un cerco. Todavía me cuesta franquear sola este cerco sabiendo que, aunque no estén cerrados, los Moufous me parecen más bien reservados. Pero he aprendido a decir: ¡Buenos días! Taprek, por la mañana, tranformado en Takwat, a mediodía y soucé, soucé : ¡gracias! soucé ga ¡muchas gracias! Me parece que ya es bastante.

Al final, creo que me he acostumbrado bien. ¡Ya quiero a este país!

¿Hay que pararse aquí? ¿La continuación?...¡Ya veremos!

Sr Anne-Marie Gautron