De "día" son calles por las que transitan libremente muchas personas, de "noche" se transforman en "camas de cemento".
Si cada noche al irnos a dormir además de dar gracias a Dios por el día que nos regaló, nos preguntáramos si todas las personas tienen un lugar digno para descansar, ¿cuál sería nuestra respuesta?…
Es la realidad creciente de hombres y mujeres que padecen la pobre realidad de la indigencia, drogadicción, alcoholismo… y que encuentran en las calles un lugar de "habitación", marginados por la sociedad.
Desde las calles se escucha un grito que clama atención, sí son nuestros hermanos y hermanas que las "habitan" por las noches. Frente a esta problemática creciente no sólo en las grandes urbes, sino también en las pequeñas ciudades, es preciso responder a este llamado de Dios, porque estas personas son un rostro de Cristo sufriente y encarnado que nos invita a "salir a su encuentro".



Es así, como los jóvenes que cursan el Tercer y Cuarto año de educación secundaria del Liceo "El Pilar" de Ancud - Chiloé - Chile, han iniciado el año 2007 un grupo de Acción Social, por su creciente inquietud de responder a este desafío y que animados por la espiritualidad de la Encarnación, su sensible involucramiento con los que sufren y su fuerte de deseo de construir un mundo más solidario. Acompañados por las hermanas Ursulinas de Jesús de la comunidad de Ancud y algunos profesores del liceo, dieron forma a esta nueva presencia, que no es pionera pues existen a lo largo de Chile varios grupos de jóvenes y adultos que se insertan en esta realidad para ayudar y dignificar a las personas en situación de calle.
Cada diez días salimos al encuentro de las personas que duermen en la calle, compartiendo con ellos y ellas, llamándolos por su "nombre", llevándoles ropa, frazadas y una pequeña cena; acogemos lo que nos quieren decir, aprendemos de sus vidas y creamos lazos de unión fraterna.
Les invitamos a mirar a su alrededor, "de día y de noche", para escuchar el llamado que Cristo nos hace hoy.