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Era un lugar tranquilo donde nunca pasaba

Adaptacion de la carta del Padre Baudouin escrita a La Rochelle el 18 marzo 1821.

Esta alegoría fue del Padre Baudouin fue presentada por las hermanas ursulinas y l@s representantes de las Fraternidades de Chile, Bolivia, Ecuador durante la semana internacíonal de la Familia de la Encarnación, en Chavagnes el 20 de julio 2010.

Era un lugar tranquilo donde nunca pasaba nada. Todo estaba en paz. Nos animaste a soñar, pero en vez de contemplar la luna, no se por qué abrí mi libro de viajes… Pero una mañana, de pronto un grupo se levantó y echó a andar por un camino desconocido, difícil, pedregoso… y al cabo de algunos días entró el desaliento:

- ¿No hay otro camino más fácil para llegar?, me preguntaron…
- No conozco otro, dije.
- ¿No resultaría más cómodo viajar sólo de día? … al menos tendríamos luz

Efectivamente. El camino que hanemprendido es oscuro porque todavía no ha llegado el medio día. Pero de vez en cuando, si están alerta, brillarán para ustedes unas estrellas, unas luces tenues que algunos llevan en sus manos… Son el fruto de caminar durante largo tiempo con los pies descalzos.

Entonces, me dijeron
- ¿Por qué llevan tanto tiempo caminando?... ¿No se alcanza la meta en un año?...
Cuando te pones en ruta no debes calcular lo que te puede llevar. Los meses, los años no cuentan. Lo único cierto es que sólo llegan los que caminan en la esperanza…

Sentí que les paralizaba el miedo, el riesgo, la aventura…

- No teman les dije. Avancen por este sendero nuevo. Daré con ustedes los primero pasos, le acompañaré con mi luz. Más tarde les dejaré.

Reemprendieron la marcha. Algunos se lamentaban. Dejaban ver su temor

Sus miedos les paralizan, les dije y no pueden avanzar con rapidez y libertad. Miren hacia delante… ¿No ven, allá a lo lejos, a uno de los que emprendió el camino al mismo tiempo que ustedes?

Continuamos la marcha. Volví la vista y pude contemplar a otro grupo. Estaba contando las piedras del camino.

- Así pronto van a llegar… le dije. Una vez que nos hemos decidido a emprender algo no podemos pararnos a contemplar las dificultades. Porque te detienes y eso no sirve de nada. En el fondo te engañas a ti mismo…

0tro caminante, cuando llego junto a mi, me pidió un poco de luz.

- Acoge en tu corazón la luz del Señor y camina con ella.

- Es verdad, me respondió. Esto me basta para seguir adelante. Y aligeró el paso. Aún no ha llegado, pero camina…

Juntos habíamos avanzado un buen trecho, cuando algunos empezaron a sentir sed. La luz que brillaba entre mis manos, pequeña, frágil, alumbró en la oscuridad una manantial de aguas frescas y transparentes. Un grupo sólo quería saciar su sed y apenas se detuvo a contemplar la belleza desconocida; ni llegó a paladear la suavidad y la frescura de la fuente… Tuve pena, porque no habían gozado de riquezas profundas y escondidas. Pero les comprendí y me alegre al verlos descansados, animosos, caminando de nuevo con alegría. WAMLatine 20 juillet

Al verlos juntos, me aleje. Uno miro hacia atrás…

- No tengas miedo, le dije. Pase lo que pase no se dejen vencer por el desaliento. Llegaran...

Adaptación de la carta del Padre Baudouin escrita a La Rochelle el 18 marzo 1821.