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En Quito, con las hermanas de la Bota

Q
ueridas lectoras,


Soy María Jaramillo, Ecuatoriana, vivo desde hace dos años dentro del equipo, primero en una corta experiencia con otra joven ecuatoriana y Miriam, ahora en un equipo más amplio..

Conocí a las Ursulinas en Cutulagua , hace 9 años y trabajé con ellas en la catequesis de Primera Comunión y Confirmación.

Recibí la invitación de Miriam para sumarme a este proyecto…

L
a experiencia es muy bonita con las hermanas porque he aprendido a convivir con otras personas, ellas me han sabido orientar y al mismo tiempo decir las cosas que hay que mejorar, siempre están preocupadas por cada una y dispuestas ayudamos.

El convivir juntas nos hace sentir que estamos en familia, que somos capaces de ayudar a las demás personas y sentir esa libertad que Dios nos da, siempre cuando estamos en la hora de la cena compartimos las vivencias del día, como ha sido ya sea con los niños y con las otras personas que nos relacionamos, siempre hay historias que contar o acontecimientos.

Nuestra convivencia juntas nos ha hechos valoramos cada vez más, respetar como pensamos o actuamos, nuestra intimidad y vida personal.

p
ara mí, ha sido una oportunidad que Dios me ha dado para poder acércame a él a través de las hermanas por medio de la oración, también en las diferentes actividades que realizamos cada día, como la celebración de cumpleaños, al compartir los alimentos, el trabajo con los niños y la familia, las diferentes actividades que realizamos en la casa comunidad, como la limpieza de la mismas, las compras, la elaboración de los alimentos, el cuidado que le ponemos a nuestra casa.

M
e motiva y me alienta el carisma, la metodología que emplean al organizar y trabajar al servicio de los niños y sus familias.
Me motiva fuertemente el saber que desde este proyecto estoy contribuyendo a mejorar la vida de la gente de mi pueblo.

María