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Comunidad de Roquetas de Mar

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La comunidad de Roquetas de Mar la formamos seis hermanas: Ubalda Rada, Mª Asunción Egúzquiza, Mª Jesús Chocarro, Mª Dolores Fueyo, Mª Carmen Rosal y Mª Carmen Fueyo, que este año está cuidando a su madre.

La Comunidad: M. Jesús-Ubalda-Mamen-Lolina-Asun
Playas de Roquetas

Roquetas de Mar es un pueblo costero situado en la provincia de Almería, al Sur-Este de España. Es un pueblo que atrae turistas nacionales y europeos, mayoritariamente, debido a su buen clima y a sus 11 Km. de playas de aguas cálidas y cristalinas.

Roquetas fue antiguamente un pueblo de pescadores, pero cuando en los años 60-70 sus habitantes descubrieron la riqueza que producían los invernaderos, colgaron sus redes y se dedicaron a la agricultura. De ahí la necesidad de mano de obra y la venida masiva y progresiva de inmigrantes del Este de Europa y África, sobre todo de Marruecos y de África subsahariana, para trabajar en los invernaderos, que constituyen un virtual mar de plástico.



Los invernaderos donde trabajan la mayoría de los inmigrantes.

Roquetas ha pasado de tener una población de 3.000 habitantes, en 1950, a tener hoy 92.000 de 105 nacionalidades; 30.000 de ellos son inmigrantes: 11.000 africanos, de los cuales 6.500 son subsaharianos y el resto marroquíes.

La misión de la comunidad continúa, como en los inicios, dedicada esencialmente a los inmigrantes.
Dando respuesta a las necesidades que iban surgiendo, la comunidad ha ido realizando la misión compartiendo su tarea “con otros”, en un trabajo conjunto con las Hijas de Jesús, y dentro de la “Asociación Intercultural de Mujeres NÁKANI”, cuyo objetivo es favorecer la convivencia entre culturas, creando espacios de encuentro y formación integral de la persona.


Con atención en clase

Esta labor la realizamos a través de los programas de actuación de:

  • Acogida,con dos casas:

    - una para hombres “Los Albardinales”,

    - y otra para mujeres, con o sin niños “Talitha Qumi”.
  • Formación a través de talleres de costura, informática y clases de español.
    Todo ello se lleva a cabo con la colaboración de voluntariado de nueve personas.

También, dentro del tema de formación, contamos con la colaboración y apoyo del Centro Sanitario de Roquetas, impartiendo charlas sobre temas de salud : alimentación, higiene, enfermedades, etc.
Acompañamiento a grupos y personas que más lo necesitan.
Una hermana de la comunidad colabora en el ropero de Cáritas de las parroquias del Rosario y de S. Juan.

La comunidad pertenece a la Parroquia de La Inmaculada de Cortijos de Marín. Una hermana anima los cantos de la Eucaristía de los domingos y otra coordina la catequesis de la Primera Comunión.
Un grupo de africanos y africanas, catecúmenos, coordinados por los PP. Blancos, se preparan para recibir los sacramentos de la Iniciación Cristiana: Bautismo, Eucaristía y Confirmación. Su catequista es un africano.
Hay que destacar que un buen número de las personas que asisten habitualmente a la parroquia son africanos, dando un colorido significativo al ambiente parroquial.

Estamos con todos.

¿Cómo está afectando la crisis hoy a los inmigrantes? ¿Cómo la están afrontando?

Dado que es la población más vulnerable, su situación es francamente dura, ya que al perder su empleo la población de origen español, va copando los puestos de la agricultura, relegando a la población inmigrante, que mayoritariamente trabaja en los invernaderos y, sobre todo a los que no tienen papeles, quedando sin trabajo.

Necesitan una buena formación.

Esta situación contribuye a la marcha fuera de Roquetas en busca de medios de subsistencia. De ahí que, en el espacio de poco más de un año, el número de alumnos que acuden a clase, ha descendido considerablemente.

En el día a día de nuestro vivir, tratamos de estar abiertas y cercanas con todos, con la gente del barrio, de la parroquia, con los y las
compañeras de los grupos a los que pertenecemos… Y ello enraizadas en el Dios de la Vida que nos anima a ser mujeres de Fe y de Encarnación, tratando de vivir las actitudes de Jesús de: servicio a las necesidades de los que nos rodean, y de una presencia comprometida con los más desfavorecidos.

Al Dios de la Vida le pedimos que veamos con su mirada la realidad pura y dura; que nuestra mirada purificada por la suya, sea como la luz del sol, cercanía liberadora y entrega que se hace don.

Pour lire l’article en français Roquetas del Mar : une communauté parmi et pour les migrants